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Sony PXW-FS7-M2: Mejorando la excelencia

SONY PXW-FS7-M2

Sin ánimo de reemplazar a su predecesora, y proporcionando una serie de mejoras que bien valen la diferencia de precio entre ellas, el nuevo modelo llega ofreciéndonos mejores resultados al tiempo que hace nuestra vida más fácil

 

Autor: Luis Pavía

Cuando Sony presentó el primer modelo de PXW-FS7 hace pocos años, se convirtió en una auténtica referencia por múltiples motivos: su sensor de Super 35 mm, sus formatos de grabación, sus curvas de gamma, su extraordinaria ergonomía, sus posibilidades de expansión, y sus diseños interno y externo. Y desde luego el precio, por lo asequible en un equipo con su impresionante colección de características, y apta para cubrir multitud de situaciones gracias a su enorme versatilidad, tanto por concepto como por prestaciones.

 

Partiendo de un modelo que supuso una auténtica revolución, el tiempo y la experiencia bien aprovechados han permitido mejorar el que ya era un excelente equipo. Prueba de ello es que este nuevo modelo que hoy traemos a nuestro laboratorio no supone el reemplazo del modelo anterior, sino que ambos conviven para que cada cliente pueda elegir la más adecuada a sus necesidades y presupuesto.

 

Los cambios repercuten en múltiples aspectos: prestaciones, funcionalidad, usabilidad y ergonomía. Incluye funciones y características específicamente concebidas para avanzar aún más en los conceptos de uso en estilos documental y cinematográfico, sin descartar otras que también mejoran su usabilidad en noticias o reportaje, ampliando su ya destacada versatilidad.

 

Considerando que el modelo FS7 original es suficientemente conocido por nuestros lectores, comenzaremos viendo las mejoras y novedades de esta evolución, ya que mantiene el mismo sensor de Super35 mm con todas las ventajas ya comentadas en otros laboratorios, y un aspecto físico también muy similar. De entre todas las novedades, las que más nos han gustado han sido el filtro de densidad neutra variable, visto por primera vez en la FS5; la montura E sin giro de óptica, primicia absoluta de concepto, y el espacio de color Rec2020, una de las premisas para un 4k con auténtico HDR directamente en cámara.

 

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El filtro de densidad neutra variable se gestiona desde la rueda clásica de aspecto mecánico con cuatro posiciones, una “clear” en la que no hay filtro alguno y tres más que se configuran en valores predeterminados a través del menú. Pero si activamos el modo variable mediante el botón adyacente, podemos utilizar el dial para ajustar su valor de forma continua entre ¼ (2 f-stops) y 1/128 (7 f-stops). Esta funcionalidad nos cautivó desde que Sony la presentó con la FS-5. Poder jugar con la exposición sin tocar iris (ni profundidad de campo), velocidad de obturación (ni motion-blur o borrosidad de movimiento), o sensibilidad (ni su correspondiente ruido asociado) y hacerlo mientras estamos rodando sin tener que cortar el plano para cambiar filtros físicos o ajustes de menú, nos parece que abre unas posibilidades narrativas que hasta ahora no existían salvo que contásemos con una postproducción cara y sofisticada, y ni así conseguiríamos una profundidad de campo tan regular. Además se posibilita el hecho de obtener lo mejor de cada una de nuestras lentes manteniéndolas siempre en su punto dulce. Desde nuestro punto de vista, sólo esta característica supone un factor diferencial que sitúa a esta cámara en un espacio completamente distinto al de cualquier otra actualmente disponible, salvo su hermana pequeña FS5 que también cuenta con esta destacada funcionalidad.

 

La montura E sin giro de óptica también es una valiosa característica, especialmente cuando trabajamos con ópticas pesadas, o con dispositivos de follow focus e iris mecánicos o remotos, ya que no obligan a liberarlos para cambiar lentes. Esta característica es un estándar de las ópticas con montura PL, habituales en entornos cinematográficos, en las que sólo gira el enclavamiento de la montura. Teniendo en cuenta, además, que los nuevos diseños de lentes tienen el buen criterio de mantener la posición relativa de anillos de foco e iris respecto al plano de la montura, esta característica aporta aún más comodidad. Se trata, simplemente, de un anillo que gira en el cuerpo de la cámara, como en las monturas PL, para enclavar y desenclavar las ópticas con montura E. Lógicamente, con su correspondiente gatillo de seguridad. Esta forma de anclaje también mejora la robustez permitiendo utilizar ópticas más pesadas con mucha mayor fiabilidad.

 

El espacio de color Rec2020 es el estándar establecido en el nuevo entorno de captación y difusión en 4K para HDR (high dynamic range, o alto rango dinámico). No sólo amplía la gama de tonalidades cromáticas y niveles de luminancia y contraste representable mucho más allá del conocido espacio Rec709, sino que es incluso mayor que el estándar DCI-P3 adoptado para difusión en salas de proyección cinematográficas. En este punto es muy importante dejar claro que aunque ya existen monitores y televisores en el mercado que se anuncian compatibles con este estándar, son simplemente eso: “compatibles”. Es decir, son capaces de recibir e interpretar estas señales, pero todavía no son capaces de mostrarlas en toda su gama. Porque para hacer auténtico 4K no basta sólo con resolución espacial, sino que necesitamos una reproducción cromática y de rango dinámico muy superior a lo que la mayoría de nuestros dispositivos actuales son capaces. Pues bien, esta nueva FS7-II sí es capaz de registrar toda esta gama cromática.

 

Trabajando en modo CineEI con curvas de gamma S-Log 2 y S-Log3 disponemos de un rango dinámico y una reproducción cromática aún mayor que la del espacio Rec2020, pero para aprovecharlas y mostrarlas correctamente es obligatorio un proceso de etalonaje. La ventaja del espacio 2020 es que se podría ir directamente de captación a difusión con los parámetros del espacio correctamente definidos sin necesidad de este proceso intermedio para impresionar la retina de nuestros espectadores o clientes.

 

Si bien estas tres características son las que nos han parecido más destacables, contamos con unas cuantas más, de esas que “hacen nuestra vida más fácil”. Algunas tienen su origen en  comentarios y aportaciones de multitud de operadores de todo tipo, por lo que su beneficio es indudable.

 

En la parte electrónica, nos parece destacable la posibilidad de asignar diferentes LUTs (look-up tables, o correctores de apariencia de color) a cada una de las salidas: SDI 1, SDI 2, HDMI y monitor, de forma que nos aseguramos que nuestros rodajes con curva de gamma asignada nos permiten obtener el mejor rango dinámico posible sin asustar a directores o productores poco familiarizados con esta forma de grabar, tan poco vistosa en primera instancia, pero tan efectiva una vez que está debidamente etalonada.

 

Sin ser novedad, y siguiendo la línea de una gran parte de los equipos audiovisuales de la marca, la zapata de accesorios es de tipo MI (interface multipropósito), permitiéndonos conectar antorchas con encendido sincronizado, o receptores de microfonía inalámbrica que acceden a los canales de audio sin necesidad de cables adicionales.

 

Para terminar el repaso de la parte electrónica, confirmamos que se mantienen los sistemas de wifi y GPS integrados en el cuerpo como en el modelo original.

 

SONY PXW-FS7-M2

 

Y ya entrando en la parte más funcional, se mantienen los dos botones de grabación en el cuerpo y la excelente empuñadura ergonómica de la primera versión con múltiples botones, el dial rotativo (idóneo para asignarle la función de filtro de densidad neutra variable) y el joystick para manejar el menú sin mover la mano, pero se ha mejorado el brazo que la soporta, disponiendo de más posiciones y ajustes, y permitiendo ahora hacerlos todos simplemente a mano, sin herramientas, ni siquiera monedas.

 

Manteniéndose la pantalla LCD, se ha mejorado el diseño del soporte y las fijaciones para que no gire involuntariamente, se ha mejorado el anclaje del visor ocular para montarlo y desmontarlo de forma más rápida y segura, y en esta versión se suministra una visera plegable para evitar la entrada de reflejos al utilizar la pantalla sin visor.

 

En cuanto a la ubicación y número de botones asignables en el cuerpo, se han modificado y además ahora cuentan con una textura diferente para localizarlos con facilidad al tacto sin tener que mirar.

 

Otros cambios menores incluyen un led testigo de encendido, para no volvernos locos si el conector de la pantalla no está bien enclavado y la cámara nos parece apagada cuando no lo está; una tapa de audio rediseñada que ahora abre hacia abajo, e incluso abierta queda completamente pegada al cuerpo para hacerla menos susceptible a los accidentes; y la extracción de las tarjetas XQD es ahora más fácil porque al liberarlas sobresalen más del cuerpo, y se manipulan con mayor comodidad.

 

Al igual que con el modelo anterior, se puede adquirir sólo el cuerpo sin óptica o en kit con un zoom. La óptica anterior era un 28-135, mientras que ahora se suministra con un 18-110 f4 específicamente diseñado en conjunto con esta cámara, que sacrifica ligeramente el alcance en tele, pero a cambio nos amplía significativamente el rango de angular, a menudo más necesario.

 

Se trata de una óptica completamente nueva, diseñada específicamente pensando en el uso cinematográfico y documental. Sin olvidar que por sus excelentes prestaciones también podrá ser utilizada junto con otros cuerpos de cámara, para lo que incorpora alguna peculiaridad, como su propio servo para accionar el zoom, innecesario en este caso, pero muy útil en el caso de utilizarlo con cuerpos de tipo réflex o mirror-less. Desenclavando cualquiera de los servos el funcionamiento del zoom es puramente mecánico, con muy buen tacto. Esta óptica incorpora su propio soporte para trípode, desmontable y perfectamente alineado con la base del cuerpo de la FS-7 haciéndolo idóneo para montarlo en rigs o plataformas y equilibrar perfectamente el peso del conjunto, sea cual sea la configuración de accesorios instalados.

 

SONY PXW-FS7-M2

 

De esta nueva óptica también destaca el diseño de los anillos. Además de lo ya mencionado del servo para el zoom, el anillo de foco es desplazable longitudinalmente, para que su comportamiento sea de estilo mecánico con topes de recorrido y escala de distancias amplia y clara, o de giro continuo en el caso de funcionamiento en modo autofocus. Y para el anillo de iris disponemos de la posibilidad de hacerlo girar de forma fluida y continua como en las ópticas de tipo cine, o de marcar con un click y un ligero enclavamiento los puntos de diafragma como en las ópticas de tipo foto.

 

A nivel de software, nuestra unidad de prueba era absolutamente nueva, con firmware versión 1.0, y en el extenso menú nos hemos encontrado, entre otras, con la interesante función de microajuste de autofoco. Casi todos nosotros ya tenemos asumido que la mayoría de los actuales sistemas de autofoco son más rápidos y precisos que nuestros ojos, sobre todo cuando no tenemos marcas de posición y escenas cuidadosamente medidas y planificadas de antemano. Pero en ocasiones algunas combinaciones de cuerpos de cámara y ópticas muestran un ligero desajuste que esta opción de microajuste permite compensar.

 

Podemos configurar nuestra grabación en diversos formatos, los mismos disponibles en la primera versión: RAW, XAVC-I, XAVC-L, MPEG HD 422, ProRes 422 HQ y ProRes 422. Para hacernos una idea de los volúmenes de datos en los que esto se traduce, la cámara estima que en una tarjeta XQD de 128 Gb podemos grabar: 30 minutos en DCI-4K ó QHD a 50p en formato XAVC-I, que suben hasta 99 minutos si el mismo QHD a 50p lo registramos en formato XAVC-L. Y un simple HD a 50p en XAVC-L nos permitiría almacenar en esta misma capacidad de tarjeta (siempre vacía, por supuesto) hasta 270 minutos. Por cierto que para nuestra prueba hemos contado con una de las nuevas tarjetas XQD de 128 Gb de la serie G, que ofrecen unos impresionantes 400 Mbps en escritura y 440 Mbps en lectura.

 

La gama de accesorios sigue siendo la misma que la de su predecesora. Alguno, como la unidad de extensión XDCA-FS7, sigue siendo necesaria para disponer de posibilidades como la grabación de 4K RAW a 12 bits en dispositivos externos, o ProRes422 internamente, o conexiones adicionales de código de tiempo y genlock. Esta compatibilidad facilita ampliar nuestro parque en los momentos necesarios sin necesidad de adquirir o alquilar nuevos componentes adicionales.

 

La operativa y ergonomía básica es la misma que la de su predecesora FS7, que ya era extraordinaria, y aun así ha mejorado gracias a las modificaciones comentadas. Sabiendo que es una opinión tremendamente personal, siempre hemos compartido abiertamente que el boom de las cámaras compactas o réflex con capacidades de vídeo ha abierto el mercado a presupuestos y posibilidades impensables hace pocos años, pero que la operativa y manejo que ofrece una cámara pensada en la eficiencia del operador, con suficientes botones de tamaño razonable en sitios alcanzables, y sin tener que navegar por menús para ajustar parámetros básicos de operativa, sigue siendo inigualable.

 

En ese sentido, el concepto que recuperó el diseño de esta cámara en 2014 hizo que en su momento evocase el excelente rendimiento ergonómico de las cámaras clásicas de documental de algunas décadas atrás, y que hoy sigue siendo un referente indiscutible.

 

Hemos dejado el precio para el final, porque consideramos importante conocer de antemano las diferencias que implica. Hablando siempre de precios de lista antes de impuestos, sólo el cuerpo sin óptica del modelo anterior ronda los 8.500€, que para el nuevo modelo se eleva hasta rondar los 10.000€ en las mimas condiciones. Si alguien os dice que no lo vale, siempre será una opinión respetable, porque probablemente para este profesional no sean relevantes las diferencias que el nuevo modelo aporta, y por esta razón se ha decidido mantener ambos en el mercado. Pero si el filtro de densidad neutra y sus posibilidades narrativas, la montura sin giro de óptica, el espacio de color Rec2020, y la ergonomía mejorada significan algo para vosotros, nos parece que la diferencia en precio está más que justificada.

 

Y respecto a la nueva óptica, diseñada para optimizar su rendimiento con el nuevo cuerpo y sin dejar de lado que continúe ofreciendo excelentes prestaciones ópticas y funcionales con cualquier otro cuerpo al que decidamos adosarla, se puede adquirir conjuntamente con la cámara en formato kit con un importe de unos 13.500€, como siempre precio sugerido de lista antes de impuestos.

 

Nuestra conclusión es que se trata de un valioso ejercicio de mejora un producto que de partida ya era extraordinario. Ya sólo nos falta que nuestros clientes también sepan apreciar estas diferencias para disfrutar de una cámara suficientemente versátil como para afrontar multitud de situaciones con garantía de éxito gracias al equilibrio entre prestaciones, funcionalidad y ergonomía.

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