InicioDivulgaciónHistoria de los medios técnicos de la televisión. Grabación y reproducción de contenidos I: magnetoscopios analógicos

Historia de los medios técnicos de la televisión. Grabación y reproducción de contenidos I: magnetoscopios analógicos

TV_1

Por Luis Sanz

Si hay que elegir una tecnología que se identifique más estrechamente con la producción de programas de televisión, esa es sin duda la grabación y reproducción magnetoscópica, y si hay que elegir un equipo que se asocie de forma inmediata con la televisión, ese es el magnetoscopio. La cámara comparte otros sectores (vídeo, fotos, cine) pero el magnetoscopio es intrínseco con la televisión, nació con ella y para ella, y morirá dentro de ella, eliminado por la informática y los servidores de vídeo. Hoy, todavía se necesitan magnetoscopios, pero su uso está limitado a la reproducción de cintas de vídeo de archivo. Cuando se hayan digitalizado todas las cintas de vídeo existentes, el magnetoscopio morirá para siempre.

 

Como hemos visto en el artículo anterior, el magnetoscopio no fue el primer equipo de producción de televisión que se utilizó para el registro de imágenes y sonidos y su posterior reproducción, si bien los equipos señalados, kinescopio para registrar y telecine para reproducir, estaban mediatizados por la tecnología cinematográfica y pronto, para seguir el camino del audio, comenzaron las investigaciones y los desarrollos tendentes a conseguir un registro de las imágenes televisivas en un soporte magnético.

 

Quadruplex

AMPEX, aunque no fue la primera compañía que experimentó con la grabación de imágenes en soporte de cinta magnética, sí fue la primera que comercializó un magnetoscopio. AMPEX ha estado ligada durante decenios a la producción de la televisión, marcando la referencia de la grabación magnetoscópica. En muchos centros de televisión, en Estados Unidos y en Europa (por ejemplo la RAI italiana), la sala de magnetoscopios se llamaba sala AMPEX.

 

Sistema Quadruplex

Sistema Quadruplex

 

En efecto, los precursores de la grabación magnética de vídeo, aunque sin éxito comercial, fueron las compañías CROSBY ENTERPRISES, que presentó en 1952, en Estados Unidos, un magnetoscopio a partir de un magnetófono modificado y la propia BBC en Inglaterra, que en el mismo año presentó el magnetoscopio longitudinal sobre cinta de media pulgada VERA (Vision Electronic Recording Apparatus).  Y, aunque RCA se reclama como la compañía que inventó en 1953 el primer «videotape recorder» que grababa longitudinalmente incluso imágenes en color, no fue hasta 1956 cuando AMPEX (de Alexander Mitoff Poniatoff EXcelence, su fundador e inventor) presentó, en la feria NARTB (precursora de la NAB), el AMPEX MARK IV, primer magnetoscopio comercializable, con grabación transversal de 4 cabezas sobre cinta magnética de 2 pulgadas, denominado Quadruplex y que fue el estándar de grabación en la producción televisiva durante los siguientes 20 años. Televisión Española adquirió los dos últimos AMPEX AVR 1 en 1978, recibidos en Prado del Rey por el entonces Jefe del Departamento de Mantenimiento de TVE, Tomás Bethencourt. (1).

 

El primer magnetoscopio comercializado y vendido, fue realmente el AMPEX VR 1000, que grababa en blanco y negro y no tenía corrector de base de tiempos. A partir de él, fueron desarrollándose y comercializándose más modelos de magnetoscopios Quadruplex, copándose el mercado en los siguientes años por las compañías americanas AMPEX y RCA, que produjeron sus series de máquinas VR y AVR (AMPEX) y TR (RCA). Los primeros modelos estaban fabricados con válvulas de vacío, siendo RCA con el modelo TR 22 el primero que construyó un magnetoscopio enteramente con electrónica de estado sólido. Inmediatamente le siguió AMPEX con el VR1100. El color se incorporó a los magnetoscopios Quadruplex a finales de los años 60, con la adición del corrector de base de tiempos COLORTEC y apareció por primera vez en el AMPEX VR 1200. Dentro de la gama RCA los modelos más populares fueron el TR 70 y el TR 600, de los que Televisión Española adquirió varias unidades que acompañaron a las compradas a AMPEX.

 

Ciertamente, la tecnología Quadruplex de grabación transversal de 4 cabezas ofrecía imágenes de gran calidad para la producción de programas de televisión, pero tenía muchas limitaciones en relación con el registro de imágenes en soporte cinematográfico. No podía congelar imágenes, inicialmente no se podían cortar las imágenes para montarlas, no se podían buscar selectivamente e, incluso, en los primeros tiempos, como pasó 50 años más tarde con los primeros DVD, sólo se podían reproducir las imágenes usando el mismo juego de cabezas que las habían grabado. Y aún así duró más de 20 años.

 

Magnetoscopio VERA de la BBC

Magnetoscopio VERA de la BBC

 

Los dos últimos magnetoscopios de la serie Quadruplex AMPEX fueron el AVR3 y el VR3000. Ya con el AVR1, sin duda el mejor magnetoscopio Quadruplex de AMPEX, y la adición del módulo EDITEC, que ya comentamos en el artículo anterior, se formaba un magnífico sistema de edición. El VR3000 fue el primer magnetoscopio portátil construido para el trabajo de grabación de campo en exteriores. Iba contenido en un portafolio grande (30 Kg de peso), y podía grabar en cintas de 10 minutos. En 1978, el ingeniero de TVE Luis Cacho tuvo el honor de cargarse a la espalda un VR3000B, conectado a una cámara portátil de tubos plumbicón, constituyendo el primer equipo de grabación ENG de la historia de la producción de televisión en España.

 

Es curioso, pero los profesionales de la producción de televisión de los años 70 y 80, principalmente en Estados Unidos, consideraban que el magnetoscopio sobre cinta de dos pulgadas de mejor calidad precisamente no era de AMPEX o de RCA, sino de la compañía IVC (International Video Corporation), en su modelo IVC 9000. IVC desarrolló una serie de magnetoscopios de grabación con movimiento helicoidal de las cabezas (como en los futuros magnetoscopios de una pulgada), en alternativa a la grabación transversal Quadruplex, de una gran calidad y que permitían muchas más generaciones de grabación que los de AMPEX y RCA. No obstante, su comercialización no fue muy acertada y no pudo competir en el mercado con los otros dos monstruos, no llegando al centenar de unidades vendidas en su modelo más importante. En España, en 1970, PESA construyó cinco pequeñas Unidades Móviles para Centros Regionales de Televisión Española, que fueron dotadas precisamente de magnetoscopios IVC.

 

Aunque no para Europa, en donde la práctica totalidad de los canales de televisión eran públicos y sus ingresos no procedían exclusivamente de la publicidad, AMPEX y RCA comercializaron en Estados Unidos sistemas robotizados de librería de cartuchos en tecnología Quadruplex (AMPEX ACR-25 y RCA TCR-100), que permitían la reproducción automática de hasta 24 pequeños cartuchos de cinta de dos pulgadas, cada uno con un spot comercial. Fueron muy populares en las redes privadas americanas.

 

El magnetoscopio, máquina representativa por excelencia de la producción televisiva, ha sido el equipo que más evolución tecnológica ha sufrido a lo largo de la historia de la televisión. Desde las impresionantes máquinas Quadruplex hasta los últimos magnetoscopios, en los estertores de su desaparición, que graban formatos digitales nativos comprimidos y que pueden volcar las señales directamente a redes informáticas, se ha pasado por una amplísima gama de formatos y modelos que han configurado la propia historia de la producción en televisión.

 

Una pulgada

A finales de los años 60 y principio de los 70, en Estados Unidos, Japón y Europa, se comenzaron a desarrollar nuevos formatos sobre cinta magnética de 1 pulgada en bobina abierta, tendiendo al uso de cabezas de grabación helicoidal, no transversal. Se comercializaron  tres formatos: A, B y C.

 

AMPEX VR 1000

AMPEX VR 1000

 

El formato 1’’ A fue el primero desarrollado para cinta de una pulgada. Nació en 1965 en blanco y negro, dotándose de color en 1967. El sistema disponía de una cabeza con exploración helicoidal alfa (α). Fue muy popular como formato industrial y educacional, e incluso se vendía con sintonizadores de U y VHF para uso doméstico.  El primer equipo fue el VPR1 de AMPEX. Era barato y de poco peso, pero aunque grababa excelentes imágenes no pudo competir con los Quadruplex en la producción televisiva.

 

Los dos formatos que compitieron en la grabación analógica de 1’’ en color, fueron los B y C, llamados a sustituir masivamente, hasta lograr su práctica desaparición, a las robustas máquinas Quadruplex existentes. Ambos se introdujeron en 1976, con distribución geográfica diferente. El formato C en USA y Japón, con incidencia en la producción privada en Europa, y el formato B en Europa con alguna incidencia en Estados Unidos.

 

El formato B, considerado por muchos, incluido yo, el mejor formato de grabación en 1’’, fue una versión en 1’’ del famoso IVC 9000. Fue desarrollado en Alemania por BOSCH FERNSEH y toda su serie, desde el BCN 50 al 53, fue comercializada por BOSCH y THOMSON. El sistema de exploración, realizado por dos cabezas era helicoidal omega ( Ω ).

 

Por su parte, el formato C, que se convirtió en el más popular de los formatos de 1’’ profesionales, se desarrolló a partir del transporte del formato A de 1’’, por lo que era no segmentado, era de exploración helicoidal alfa (α), pero con una cabeza y media. Fue un desarrollo conjunto, mediante una «joint venture» de las compañías AMPEX (serie VPR) y SONY (serie BVH).

 

SONY BVH 1100

SONY BVH 1100

 

Durante los años siguientes, se comercializaron y desarrollaron mejoras de ambos formatos. El formato B, desarrollado en norma PAL, pudo extenderse rápidamente por Europa, desde los radiodifusores alemanes y franceses (THOMSON comercializó magnetoscopios fabricados por BOSCH con su propia marca) hasta España. Aunque, por su tecnología segmentada, no podía realizar movimientos lento y rápido, ni reproducir cuadros simples, con lo que presentaba menor operatividad para la postproducción que el formato C, lo cierto es que su calidad, solidez y fiabilidad justificó plenamente su extensión. Para compensar sus carencias intrínsecas, BOSCH FERNSEH desarrolló un módulo de memoria digital que permitía movimiento lento y congelado de cuadros y más facilidades que el formato C. Este módulo se implementó con los BCN 51, con lo que ya eran competitivos en operatividad con los VPR y BVH, aunque sensiblemente más caros.

 

El formato C se centró en el mercado americano con AMPEX y en el japonés con SONY, que posteriormente también se introdujo en el americano y en el europeo. Como hemos dicho, el sistema de exploración era no segmentado, permitiendo la reproducción lenta y rápida de las imágenes grabadas e incluso el uso de cuadros congelados. Los primeros  magnetoscopios comercializados fueron el AMPEX VPR 2 y el SONY BVH-1000. En paralelo, en Estados Unidos, RCA desarrolló máquinas en formato C, consiguiendo en la NAB de 1980 presentar el TR 800, último ejemplo de la tecnología de RCA en la grabación magnética de vídeo, antes de abandonar esta línea de mercado.

 

SONY desarrolló mejoras sobre la máquina inicial, y rápidamente se comercializaron los BVH-2000 y 3000, muy populares, sobre todo en Europa, además de Japón. El último magnetoscopio de la serie fue el BVH-3100, que competía en todos los mercados con el VPR 6 de AMPEX.

 

AMPEX VPR 80

AMPEX VPR 80

 

AMPEX, con un diseño totalmente renovado sobre el VPR 2B, comercializó  a principios de los años 80, el VPR 80, que fue la máquina más popular del formato C en USA. Aunque parecía un retroceso al formato A, ya que disponía de una sola cabeza para grabación y reproducción, logró incorporar la capacidad del AST (Automatic Scan Tracking) del VPR 2 que permitía la reproducción estable a velocidades entre 1/5 inversa a 1.5 x directa. También incorporaba el primer servo con microprocesadores digitales. La siguiente evolución fue el VPR 6 que ya disponía de cabezas separadas para grabación y reproducción, mejorando la fiabilidad del movimiento lento.

 

La última máquina desarrollada por AMPEX en el formato C, a mediados de los 80, fue el VPR 3, del que se llegaron a hacer 3000 unidades. Considerado, sin duda, el mejor magnetoscopio en formato C, fue el descendiente directo de la mejor máquina de AMPEX en cuádruplex, el AVR 1. Con el AST avanzado podía recuperar un cuadro aislado y junto con el TBC Zeus, desarrollado para él, podía corregir e invertir «color framing» sin generar artefactos. El último que se instaló en España fue en la Televisión Valenciana, Canal 9, en 1989, junto con una serie de VPR 6, en el primer proyecto que yo realicé de un Centro de televisión autonómica.

 

Dentro de los formatos de 1’’ en bobina abierta, B y C, se construyeron máquinas de medio y pequeño tamaño para su uso en campo, fuera de los centros de producción. Aparte del BVH-500, magnetoscopio de SONY, no muy extendido, las máquinas portátiles que se comercializaron fueron el VPR 20 de AMPEX y el BCN 20 de BOSCH FERNSEH. Con un peso de unos 20 Kg y carrito con ruedas, permitían la grabación en exteriores, con bobinas de medio tamaño, de hasta 20 minutos de grabación (de ahí su código). AMPEX y BOSCH intentaron cerrar el círculo del formato C, desarrollando el magnetoscopio más pequeño posible y de menor peso. Así acometieron la construcción del VPR 5 en formato C y el BCN 5 en formato B, para grabaciones con pequeña bobina abierta de hasta 5 minutos de grabación. El primero, desarrollado por AMPEX junto con Nagra Kudeleski de Suiza, que tenía una gran experiencia en magnetófonos portátiles de cinta abierta, llegó a nacer pero tuvo una muy corta vida. En Europa prácticamente no se conoció. El segundo ni siquiera vio la luz comercial y no pasó del prototipo. Singularmente, Televisión Española adquirió a BOSCH una docena de BCN 5 antes de comercializarse y como nunca lo hicieron, cuando la casa alemana suspendió oficialmente su aparición, tuvo que sustituirlos por BCN 20.

 

SONY BVH 500

SONY BVH 500

 

En España, Televisión Española se enfrentó a la elección del formato de grabación en 1’’ analógica en 1978. En ese momento se decidió la sustitución de los sistemas en blanco y negro de producción de los Centros Regionales (ahora Territoriales) por nuevas instalaciones de producción en televisión en color. No era posible la adquisición de magnetoscopios cuádruplex de 2’’, como los que existían en los Centros de Producción, tecnología que se estaba sustituyendo por las máquinas de 1’’. La elección no fue técnica, sino de oportunidad de desarrollo de los formatos. En 1978, el formato C no se encontraba desarrollado y extendido en norma PAL, por lo que la única tecnología disponible a corto plazo era la del formato europeo, el formato B, desarrollado por BOSCH FERNSEH. El menor coste y las facilidades operativas del formato C, hicieron que prácticamente nadie siguiera el camino de TVE, salvo, como en tantas ocasiones, TELSON, que de la mano de Pedro Mengibar, compró el primer magnetoscopio formato B en una compañía privada de producción. El resto de compañías privadas de producción y postproducción y, años después, los canales autonómicos se inclinaron por adquirir máquinas de AMPEX y SONY en este formato.

 

En Televisión Española la emisión de la publicidad se hacía, en aquellos años, como con las películas: telecinando en emisión el material en celuloide de 35 mm que las agencias tenían que entregar por contrato. En un determinado momento, TVE decidió que era mejor recibir la publicidad en vídeo que en película, con lo que exigió que los spots se entregaran en cinta magnetoscópica, naturalmente formato B. Las compañías de producción tuvieron que adquirir máquinas en ese formato, aunque para no crear demasiados problemas, TVE adquirió a su vez magnetoscopios en formato C y admitía publicidad en vídeo también en ese formato.

 

Todos los sistemas de grabación hasta ese momento manejaban señales de vídeo compuesto, bien en norma PAL o NTSC. La evolución posterior de la grabación magnetoscópica se dirigió hacia la señal en componentes analógicos (Y, R-Y, B-Y) y en formatos de cinta más estrecha y en cartucho, es decir, cinta cerrada. El primer ancho fue la media pulgada, aunque hubo un intento fallido en un cuarto de pulgada.

 

SONY UMATIC VO 1700

SONY UMATIC VO 1700

 

En efecto, en 1982, como alternativa a los sistemas de ½ pulgada que veremos a continuación, BOSCH FERNSEH  presentó una cámara para grabación en exteriores ENG, con 3 plumblicones de ½ pulgada y magnetoscopio incorporado formando cuerpo con la cámara. El magnetoscopio era de cartucho cerrado, tipo casete, y grababa en componentes analógicos sobre cintas de ¼ de pulgada, de ahí el nombre que recibió: QUARTERCAM. Fue registrado como sistema «LINEPLEX» y no llegó prácticamente a comercializarse. El desarrollo del BETACAM abortó su nacimiento.

 

U-MATIC

Realmente el primer magnetoscopio de cinta cerrada en cartucho, casete, utilizado por las empresas de televisión fue el histórico U-MATIC, desarrollado por SONY, con el primer prototipo en 1969 y comercializado a finales de 1971 por SONY, JVC y MATSUSHITA. En sus primeras versiones, este formato —la primera máquina fue la SONY VO-1700- sobre cinta de ¾ de pulgada, con 280 líneas de resolución, era considerado como semiprofesional, pero supuso la generalización de la grabación en vídeo, pues su bajo coste en comparación con los grabadores de 1’’ y su menor tamaño, le hacían alcanzable para muchos más profesionales y compañías de vídeo y televisión.

 

El U-MATIC, a pesar de su menor calidad, fue rápidamente introducido por los radiodifusores en sus servicios informativos, donde la calidad no es tan importante. Con la aparición de las versiones portátiles, con cartuchos de cinta de 20’, denominadas U-MATIC S – SONY lanzó el primero, VO-3800 en 1974-, se pudieron poner en marcha, muchos años antes de aparecer los camcorders, los primeros sistemas  ENG (Electronics News Gathering), con cámara pequeña conectada por cable al grabador U-MATIC, colgado en bandolera. Fue un salto revolucionario en la captación de noticias, en comparación con el anterior sistema de rodaje de noticias con cámaras de cine de 16 mm que, aunque con película directamente reversible a positivo, necesitaban el revelado químico para obtener la bobina a colocar en el telecine y la sincronización del sonido con doble banda, si no estaba incorporado en pista paralela, junto con el posterior montaje en moviola, mientras que con el U-MATIC, la casete grabada en la calle se introducía en las máquinas de Estudio y se procedía a montar directamente la noticia.

 

SONY UMATIC VO 3800

SONY UMATIC VO 3800

 

También es necesario comentar que el formato U-MATIC fue durante bastante tiempo, el soporte que las compañías de producción televisiva utilizaban para la preproducción off line. Sería el equivalente a la “baja resolución” que más tarde, en la producción digital, se usaría para el off line.

 

Con el paso del tiempo, el U-MATIC fue mejorando en calidad. A principio de los ochenta, SONY introdujo el U-MATIC HB, alta banda, denominado BVU (Broadcast Video U-MATIC) que mejoraba la grabación de color y reducía los niveles de ruido. Finalmente, en 1986 SONY presentó el U-MATIC SP (Super Performance), que con 340 líneas de resolución, igual que los primeros BETACAM, fue el último formato de U-MATIC, ya considerado plenamente profesional, pero que sucumbió ante el BETACAM de SONY y el formato M de PANASONIC, ambos con cámaras compactas con magnetoscopio incluido, camcorders-camascopios, en cinta de ½ pulgada, algo que nunca pudo conseguir el importante U-MATIC, ya que el tamaño de la cinta (3/4 de pulgada) era demasiado grande y SONY nunca desarrolló un camcorder con U-MATIC.

 

Media pulgada

En efecto, el gran salto operativo que supuso el sistema U-MATIC, aún siendo móvil, tenía la servidumbre de tener la cámara conectada al magnetoscopio por un cable, lo que restaba operatividad al reportero. La exigencia de la producción de noticias de disponer de equipos más compactos para exteriores, junto con el avance tecnológico de calidad que suponía la grabación en señales componentes (luminancia [Y] por un lado y crominancia [Y-R, Y-B] por otro) y la necesidad de trabajar con cintas encerradas en cartuchos, tipo U-matic pero con un tamaño más pequeño, condujo a la aparición de los nuevos formatos de grabación que se apoyaron en los desarrollos ya realizados en magnetoscopios domésticos con cinta de ½ pulgada en cartucho cerrado, BETAMAX y VHS. Fueron los formatos BETACAM de SONY y M de MATSUSHITA (PANASONIC) y RCA. Con ellos se terminaba la era de la grabación de la señal de vídeo analógica en cinta magnética, dando paso años después a la grabación de la señal de vídeo digital.

 

SONY lanzó el primer formato BETACAM en la feria NAB en abril de 1981. Se apoyaba en el sistema de grabación doméstico BETAMAX, sobre cinta de media pulgada con óxido de metal y cartucho cerrado, pero grabando en componentes analógicos, no en vídeo compuesto y con una velocidad lineal de cinta varias veces superior, alcanzando 300 líneas de resolución vertical, lo que le convertía en un formato con calidad suficiente para competir con los establecidos sistemas de una pulgada.

 

El formato M, que tuvo muy poca incidencia comercial, y cuyo nombre viene de la forma que toma la cinta en su recorrido en el sistema de transporte del magnetoscopio, fue desarrollado por MATSUSHITA (PANASONIC) y RCA en 1982, al año siguiente de la aparición del BETACAM de SONY, y se comercializó en Estados Unidos bajo el nombre de «HAWKEYE», ojo de halcón y también, por PANASONIC y AMPEX, con el nombre de RECAM (REcording CAMera). Utilizaba  la misma mecánica de videocasete que el formato doméstico VHS, con el mismo tipo de cinta de óxido de metal, y como el BETACAM, grababa en componentes, no en vídeo compuesto, y con una velocidad lineal de cinta seis veces superior, alcanzando, así mismo, 300 líneas de resolución vertical. La principal razón para su fracaso comercial fue que poco tiempo después de su lanzamiento en USA, la división de productos broadcast de RCA cesó en el negocio del sector y el marketing de MATSUSHITA era muy débil para estos productos.

 

SONY BETACAM BVW 40

SONY BETACAM BVW 40

 

La primera aplicación del BETACAM fue construir un camcorder con dos piezas adosadas (docking system), una cámara de pequeño tamaño (las dos primeras fueron la BVP1 con un solo tubo Trinicon y la BVP-3 con tres tubos saticón) y un magnetoscopio BVV 1 BETACAM perfectamente acoplado a la cámara sin cables entre ellos (el camcorder se denominó BVW1), con lo que nació el primer equipo integrado ENG para la grabación de exteriores, aunque debían pasar aún cinco años para que se comercializara el primer camcorder totalmente integrado, con la cámara y magnetoscopio en una única pieza.

 

En paralelo, se desarrollaron magnetoscopios estacionarios, dentro de la serie BETACAM, hasta el modelo BVW 40, que permitían la edición de las cintas grabadas en el exterior y su reproducción para trabajo en Estudio y Emisión. En 1986 aparecieron las versiones mejoradas de ambos formatos. SONY presentó el BETACAM SP (Super Performance) y PANASONIC el MII, ambos cambiaron el tipo de cinta a metal evaporado, sin óxido, obteniendo una resolución vertical de 340 líneas. El BETACAM SP, además, permitía el uso de casetes de tamaño grande para 90/94 minutos de duración con lo que facilitaba su uso como magnetoscopio de trabajo en Estudios, en alternativa a los formatos B y C que se utilizaron hasta el momento.

 

Los últimos modelos de magnetoscopios estacionarios de Estudio, fundamentalmente el BVW 75, estaban dotados de «dynamic tracking», lo que aseguraba la máxima precisión en las labores de edición. Con el formato BETACAM SP se construyeron camcorders integrados (el primero el BVM-200), en una sola pieza, con un peso inferior a los anteriores de cámara y grabador adosado, que pueden considerarse como los genuinos camascopios y que dominaron el mercado ENG hasta mediados de los años noventa. El monopolio del BETACAM fue total. AMPEX, THOMSON y BTS comercializaron el BETACAM SP con máquinas fabricadas por SONY en Atsugi (Japón) para los dos últimos y en Hong Kng para AMPEX, aunque con el nombre en los equipos de cada uno de ellos. Por su parte, las máquinas MII de PANASONIC, a pesar del apoyo de sus dos más importantes clientes, la NBC en USA y la NHK en Japón, no consiguieron competir ni de lejos con el BETACAM de SONY, sobre todo por el servicio postventa de PANASONIC que dejaba mucho que desear.

 

Con los formatos en componentes analógicos en casetes de cinta de media pulgada, se terminó la grabación de señales vídeo analógico y comenzó la era de la grabación digital.

Tamron anuncia un nu
IBC: Norwia presenta
Calificar este artículo