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Infraestructuras de ayer y de hoy, de la antena a la fibra en la última milla

Infraestructuras

En esta ocasión vamos a hablar de un tema que posiblemente nadie se plantea o casi nadie, y que sin embargo, tiene más importancia de la que parece. Hoy hablaremos de las infraestructuras de
telecomunicaciones en ciudades para terminar hablando de las SMART CITY.

 

Arrancaremos hablando de la infraestructura más básica que conocemos a día de hoy y con la que se empezaron a sintonizar los primeros canales de televisión, hablamos de la antena de televisión. Con la llegada de TVE1 en octubre de 1956 se empezaron a instalar antenas de interior y de exterior para sintonizar la banda de VHF, por la que en un principio la televisión pública emitió. La emisión solo pudo percibirse en algunos puntos de la capital española, si bien la prensa señaló que la señal podía captarse a 60 kilómetros de Madrid. En 1959  comenzaron las pruebas para emitir en otras zonas de España a través de una red de repetidores. En septiembre de 1956 se inauguraron los estudios de Miramar en Barcelona que se convertía en la segunda ciudad donde podía verse TVE. Un mes después, se colocó un repetidor de gran potencia en el alto de Guarramillas de la sierra de Guadarrama (Madrid), que amplificó el radio de emisiones a toda Castilla La Mancha.  En 1960 se abrieron repetidores en Valencia, Zaragoza y Bilbao , Galicia y Sevilla . La red se cerró en 1964 con la apertura de un centro de producción en Canarias.

Durante estos años  se instalaron miles de antenas en tejados y azoteas, las tirada de los cableados eran bien por fachada, patinillos o zonas comunes no visibles al exterior. Las ciudades se empezaron a cubrir de antenas y comenzó el efecto “Contaminación Visual “. En ciudades donde la arquitectura ha estado más protegida, la antenizacion  fue verdaderamente una situación complicada, ciudades como Toledo han afrontado diferentes proyectos con el fin de facilitar la mimetización de antenas y cableados, de forma que las instalaciones se  adaptaran a una ciudad que vive de su turismo y donde las antenas son un elemento mal visto.

En varias zonas de España la antenizacion casi murió poco después de nacer, algunas empresas de instalación giraron hacia la distribución de servicio por cable o instalaban equipamiento de teledistribución en zonas donde con una sola recepción de antenas, el cable permitía entregar los canales sin la necesidad de poner una antena en cada tejado.

Con la distribución de las primeras señales públicas y en especial de las privadas, los operadores de cable comenzaron a tener un producto demandado, por lo que muchas ciudades se cablearon en un porcentaje alto de viviendas lo que ocasionó que muy pocas antenas individuales para UHF se instalaran. El cable  instalado continuaba siendo el coaxial en aquel momento  y hasta hace poco la única tecnología que nos permitía recibir las señales de los canales de televisión. .

La recepción de televisión por cable  en 2004 suponía un 13,8% de las viviendas , además, su distribución por comunidades autónomas es muy desigual. Mientras que en Extremadura sólo hay un 4% de viviendas con televisión que reciben canales de televisión por cable, en Asturias (28,3%) o en País Vasco (27,7%) este porcentaje es 7 veces mayor. Otras comunidades con recepción de televisión por cable muy por encima de la media nacional son Murcia (20,9%), Cantabria (19,7%) y Navarra (19,1%). Es decir, que la mayor implantación de televisión por cable se da en la Cornisa Cantábrica, Navarra y Murcia. En el otro extremo de esta comparativa, además de Extremadura, se encuentran Cataluña (6,4% de las viviendas con televisión), Castilla-La Mancha (7,6%) y Madrid (9,6%), es decir, todo el centro peninsular, Cataluña y más alejada, Canarias.

La aparición de oferta de televisión de pago obligo a las operadoras a utilizar la tecnología satélite para poder cubrir el total del territorio debido a los problemas de sintonización de antenas terrestres, así los paquetes de Canal Satélite y Vía Digital  sirvieron para que se instalaran antenas de viviendas y comunidades. De tal forma que en 2004, del total de viviendas, un 16,5% de ellas dotados con este tipo de dispositivo. Por comunidades autónomas, las comunidades donde más se puede ver la televisión por antena parabólica son Navarra (27,2% de las viviendas con televisión), Canarias (25,1%), Madrid (23,7%) y Cataluña (22,1%). Por el contrario, la recepción de televisión por antena parabólica es menor en Andalucía, Murcia, las dos Castillas, Galicia, Cantabria y País Vasco.

Por regla general, donde mayor es la implantación de la televisión por vía satélite, menor es el equipamiento de las viviendas en televisión por cable y viceversa. Tal es el caso de las comunidades de Madrid, Cataluña y Canarias en las que predomina la antena parabólica y de Murcia, País Vasco y Cantabria, donde predomina el cable. Por el contrario, tanto Castilla y León como Castilla-La Mancha tienen un grado de penetración muy bajo en ambas formas de recepción de televisión.

Los servicios de cable se regularon y esto sirvió para que los fabricantes apostaran por innovar con el desarrollos de decodificadores que facilitaban la venta de servicios a los abonados, añadido a los paquetes en abierto. Las infraestructuras que se instalaban no contemplaban ninguna contribución a nivel de administraciones locales. Las concejalías de urbanismo y medio ambiente no contemplaban ningún tipo de contribución o compensación más allá del pago de las licencias de obra civil.

Sin embargo, en la última década, independientemente al mapa de infraestructuras de operadores de cable, contamos con un extenso entramado de fibra instalada. A Telefónica se suman operadores de energía (Endesa , Iberdrola , Fenosa), operadoras de transporte (RENFE), así como otros operadores internacionales que operan en España. El mapa de fibra en España empieza a conocerse y según los datos, en 2010 los kilómetros de fibra eran 125.907 si bien es cierto que muchas de estas fibras acaban en estaciones de ferrocarril o en puntos aun lejanos a lo que llamamos la última milla.

Tienen solución la última milla para facilitar los servicios de las SMART CITY

La Smart city (‘ciudad inteligente’, en castellano) es un nuevo concepto de ciudad comunicada que ofrece a sus ciudadanos una serie de servicios para un mejor desarrollo social, económico, y urbano. Entendemos que entonces una Smart City es una ciudad conectada, pero hay un problema, ¿cómo resolvemos la infraestructura en la última milla?  La conexión a edificios residenciales y de empresa  se basan en las tecnologías ya existentes. Muy lejos de la utilización de antenas tanto terrestres como satélite la base para las Smart City está en contar con una red de fibra óptica que garantice la conectividad al usuario, pasar del cableado de cobre a la llegada de fibra en el hogar y en las empresas.  Pero vamos a indagar más en cuál es el concepto de una Smart City y como se construye la última milla.

¿Cuál es el concepto de SMART CITY ?

Para hacernos una idea, echemos un vistazo a las ciudades que están consideradas las más inteligentes hoy en día. Una de las más destacadas en Europa es Viena, capital de Austria. Explican desde IBM que “las ciudades más inteligentes impulsan el crecimiento económico sostenible y la prosperidad para sus ciudadanos. Sus dirigentes disponen de las herramientas necesarias para analizar los datos que les permitirán tomar mejores decisiones, anticiparse a los problemas para resolverlos de forma proactiva y coordinar los recursos para actuar de forma eficiente”. Una vez más los datos y los dispositivos que puedan recopilar información de los ciudadanos, para conocerlos mejor,  serán bienvenidos en este nuevo concepto de urbanidad. Al igual que esas soluciones de software capaces de interpretar todo esa información que constantemente crean los usuarios.  La “ tecnología inteligente’,  inevitablemente tendrá  un papel clave en el desarrollo de las ciudades  ya que podremos utilizar las infraestructuras para ahorrar dinero, reducir el desperdicio, medir el uso doméstico del agua o manejar las rutas de transporte”,  y es que los dispositivos inteligentes tienen la capacidad de suministrar información en tiempo real, lo que permite a los ciudadanos tomar decisiones más informadas acerca de aquellas actividades diarias que ofrecen un potencial de estrés importante a nivel individual y colectivo.

Viena cuenta en la actualidad con programas en marcha como Smart Energy Vision 2050 , Roadmap 2020 y el Plan de Acción 2012-2015. El estudio de la consultoría Mercer de 2013 concedió a Viena por quinta vez, la primera posición en el ranking de ciudades con mayor calidad de vida del mundo. Destacan que más de la mitad de su área urbana está constituida por espacios verdes. El transporte y la infraestructura cuentan con tecnologías inteligentes para que sea más eficiente y cómodo para el ciudadano su uso.  La buena utilización de las TIC hacen que su sistema de metro atienda a 1.3 millones de pasajeros cada día y es el sistema de transporte público con mejor desempeño en todo el mundo, de acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Público.

¿Cómo construyó Viena su última milla?

Viena optó por soluciones que aprovechan los servicios que la ciudad tiene en la actualidad. La instalación de fibra óptica se realizó con sistemas no intrusivos y que no necesitan de obra civil,  siendo innovadores en estas técnicas de instalación con sistemas robóticos y materiales para facilitar las tiradas de fibra a través de sistemas de saneamiento, aprovechando las infraestructuras existentes y permitiendo la extensión de la red telemática de la ciudad,  posibilitando la interconexión de los principales centros municipales. La instalación de los cables se lleva a cabo mediante un robot que recorre internamente las tuberías de alcantarillado que cuentan con diámetro adecuado para ello, y que va expandiendo por presión unos anillos que sustentan los tubos portantes por los que discurre la fibra óptica. La incidencia de esta instalación en la capacidad y en el funcionamiento de la red de alcantarillado es mínima, y discurrirá únicamente por las tuberías municipales facilitando de esta manera la llegada a cualquier edificio residencial.

¿Cuál será el futuro de la televisión en las SMART City?

El ayuntamiento de La Coruña cuenta con un canal de televisión inteligente en el que el usuario puede encontrar información actualizada sobre la ciudad, eventos, agenda cultural y de ocio, noticias, estado del tiempo, vídeos informativos. La  información en formato televisión. Entonces, ¿serán las Smart City las infraestructuras futuras sobre las que podremos disfrutar de la oferta de televisión informativa y de televisión de  pago? Lo que si es cierto es que la conectividad nos llegara a través de la fibra y las antenas de TV pasaran a ser un elemento desconocido para las próximas generaciones.

 

Texto: Carlos González

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